Hablar con las fotos, visualizar con los sonidos.

Marià, Ripollet

Soy fotógrafa y mi manera de expresarme es visual. Pero últimamente empece a darme cuenta de la importancia del sonido y de la fuerza que puede producir la unión entre una imagen estática y el sonido. Vivimos en un mundo, en que la rapidez y el movimiento imponen el ritmo. La imagen estática, si se le da un tiempo necesario, permite reflexionar e adquirir la información de otra manera. Nos obliga a parar y hacer la digestión del contenido. Cuando esta imagen estática se junta a la imagen sonora, el impacto es aún más fuerte.

Hace meses, cuando preparaba el dossier para presentar mi proyecto a la Convocatoria de FotoPress la Caixa, leí criticas y observaciones que el fotógrafo Chien-Chi Chang hizo sobre uno de los proyectos ganadores de convocatorias precedentes. Habló justamente de la unión entre la fotografía y el audio, subrayando su importancia, a condición que esta unión sea justificada. Cada sonido incluido en el proyecto visual tiene que tener su razón de ser, aportar una información. ¿Cuales son entonces los criterios de selección de “elementos sonoros”?
Citando a otro fotógrafo: “Lo que está hecho para el ojo no debe duplicar lo que está hecho para el oído” (Robert Bresson).

Para mi el lenguaje visual y sonoro son dos lenguajes independientes, ambos con una fuerza y lógica propia. Puestas juntos, funcionan bien solo si se completan, si cada uno aporta lo que el otro elemento no pudo, no consigo captar, o simplemente lo captó de totalmente otra manera.

Más adelante leí un articulo que me permitió entender aún más la importancia de recoger el testimonio de la vida cotidiana al nivel sonoro. Y a partir de allí, decidí trabajar con Savvas – un sonidista – ya que me pareció primordial colaborar con alguien que tiene está sensibilidad “sonora” y el conocimiento de este lenguaje tan distinto del lenguaje fotográfico.

I remember the regret I felt after my mom died, years ago, that we had no recording of her voice on tape. And yet when my dad died in 2008 — same thing. Plenty of photographs, but no record of the sound of his voice. I’m glad to have the photos, but I miss the immediacy of those voices, the way that even a recorded voice captures the movement of time and the resonance of the body with extraordinary intimacy.
After all, sound is motion, nearly life itself, and compared with the roar of the present, the silence of the past is deafening.

del articulo “So Many Snapshots, So Few Voices Saved”, New York Times (enlace)

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